Diez relatos para morirse (de miedo)

noviembre 5, 2008

fantasmas1

FANTASMAGORIANA

Todo el mundo sabe que en el verano de 1817 al borde del lago Ginebra tuvo lugar un encuentro que cambiaría la historia de la literatura para siempre. En la villa Diodati, hogar de Lord Byron, el poeta se reunió su amigo Percy Bysse Shelley, su mujer Mary Shelley, la hermanastra de ésta, Claire Clairmont y el médico personal de Byron, el depresivo y malogrado John William Polidori.

Incapaces de abandonar la casa por culpa de un temporal, Byron propuso a sus amigos escribir cada uno una historia de terror para leerlos a la luz de. Los cuatro cuentos de Fantasmagoria son, a la vez, el resultado de ese reto y el gérmen de dos de los personajes más influyentes de la cultura moderna. El relato que escribió Mary Shelley, El sueño, dio origen al mito de Frankenstein y J. W. Polidori escribió El vampiro. Shelley escribió Los asesinos y Lord Byron, El entierro.

CARMILLA

J. Sheridan LeFanu

Inspirada en el famoso poema de Coleridge, Christabel y, posiblemente, la Ligeia de Poe, Carmilla era parte de una colección de cuentos de LeFanu titulada A Glass Darkly y publicada en 1872. Al igual que el poema, el relato narra la relación entre una joven inocente de 17 años y una recién llegada que la consumirá con una pasión genuina pero devastadora.

“Todos los rituales y tópicos de la fórmula de vampiros moderna – explica James L. Campbell en Supernatural Fiction Writers– aparecen en Carmilla, empezando por su diseño formal en tres partes: ataque, muerte – resurrección, y caza – destrucción. También se incluyen la seducción de la víctima por parte del vampiro, la confusión entre sueño y realidad, el intento en vano de explicar hechos sobrenaturales en términos racionales, y los métodos del folklore para reconocer, capturar y matar vampiros”.

Según Campbell, Carmilla fue una influencia determinante para Bram Stoker mientras escribía Drácula, pero no fue la única. La joven y bella vampira también ha sido objeto de muchos homenajes cinematográficos, aunque de un género más cercano a la serie B y a realizadores del terror fetichista como Dario Argento o Jess Franco.

OTRA VUELTA DE TUERCA,

Henry James

La primera novela verdaderamente moderna es un juego de espejos donde sentimos la presencia del Mal, aunque nunca sabemos a ciencia cierta quién es la víctima y quién el perseguidor. Sus interpretaciones infinitas, que han precipitado la expresión “otra vuelta de tuerca” para describir una narración lineal donde nada es lo que parece, ha inspirado muchas adaptaciones cinematográficas.

Entre las traducciones directas destacan la película de Eloy de la Iglesia Otra vuelta de tuerca y The innocents, de Jack Clayton. Entre las menos, también dos españolas: Los Otros, de Alejandro Amenabar y nuestra candidata al Oscar, El Orfanato.

LA SOMBRA SOBRE INNSMOUTH

HP Lovecraft

“Durante el invierno de 1927-28, los agentes del Gobierno Federal realizaron una extraña y secreta investigación sobre ciertas instalaciones del antiguo puerto marítimo de Innsmouth, en Massachusetts. El público se enteró de ello en febrero, porque fue entonces cuando se llevaron a cabo redadas y numerosos arrestos, seguidos del incendio y la voladura sistemáticos -efectuados con las precauciones convenientes- de una gran cantidad de casas ruinosas, carcomidas, supuestamente deshabitadas, que se alzaban a lo largo del abandonado barrio del muelle. Las personas poco curiosas no prestarían atención a este suceso, y lo consideraron sin duda como un episodio más de la larga lucha contra el licor….”

El maestro de Providence creó un género autónomo y una mitología irrepetible con un sólo principio: “Nunca describas un horror si puedes limitarte a dejarlo entrever”. Hoy, en el año del primer centenario de su muerte, su obra es más relevante que nunca.

LA CÁMARA DE LOS HORRORES

Angela Carter

Las repercusiones de aquel ronroneo remecían los cimientos del palacio, las paredes empezaban a danzar. Yo pensé: Todo se derrumbará, todo acabará por desintegrarse. El siguió arrastrándose hacia mí, más cerca, cada vez más cerca, hasta que al fin sentí el áspero terciopelo de su cabeza sobre mi mano, luego una lengua, abrasiva como papel de lija.

‘Me lamerá hasta desollarme’. Y cada lamida de su lengua iba arrancándome piel tras piel, todas las pieles de una vida en el mundo, y descubría una naciente pátina de brillante pelaje. Mis pendientes volvieron a trocarse en agua, y cual lágrimas resbalaron sobre mis hombros; yo sacudí las gotas de mi hermoso pelambre.

Quizá más conocida entre los filólogos y los exquisitos del género que entre los amantes del terror tradicional, Angela Carter es una experta en retorcer a los hermanos Grimm para sacarles, más que el jugo, la sangre. La cámara de los horrores contiene un legado de reinterpretaciones góticas de la mayor parte de los cuentos que popularizó Walt Disney.

EL MAYORAZGO

ETA Hoffman

“A orillas del Báltico se encuentra la casa solariega de la noble familia von R., conocida como mansión R. El paisaje es inhóspito y yermo; apenas brota la hierba entre las inmensas arenas movedizas, y en lugar del jardín que suele adornar las casas señoriales, se concentra junto a las desnudas murallas del lado que mira a tierra un mísero pinar cuyo eterno y sombrío luto desprecia las galas y colores de la primavera y en el que en lugar del júbilo feliz de los pajarillos que despiertan al nuevo deseo de vivir, tan solo retumba el lúgubre graznido de los cuervos, el grito chillón de las gaviotas que anuncian las tormentas. A un cuarto de hora de aquí la naturaleza se transforma repentinamente. Como por arte de magia nos vemos transportados a un mundo de campos floridos y de tierras y prados fértiles. Divisamos el pueblo, grande y rico, con la espaciosa vivienda del inspector. Al otro extremo de un agradable bosquecillo de álamos pueden verse los cimientos de un gran palacio que uno de los antiguos propietarios tenía pensado construir.”

Jurista de profesión, pero también compositor, crítico musical, director de orquesta, y caricaturista,Freud lo llamaba “el maestro sin par de lo siniestro en la literatura”, el genio de lo “uncanny”, esa sensación de desasosiego que provoca lo que resulta, al mismo tiempo, familiar e inexplicable, cercano y ajeno.

EL POZO Y EL PÉNDULO

Edgar Alan Poe

“Durante varios momentos de espanto frenético vi también la blanda y casi imperceptible ondulación de las negras colgaduras que cubrían las paredes de la sala, y mi vista cayó entonces sobre los siete grandes hachones que se habían colocado sobre la mesa. Tomaron para mí, al principio, el aspecto de la caridad, y los imaginé ángeles blancos y esbeltos que debían salvarme. Pero entonces, y de pronto, una náusea mortal invadió mi alma, y sentí que cada fibra de mi ser se estremecía como si hubiera estado en contacto con el hilo de una batería galvánica. Y las formas angélicas convertíanse en insignificantes espectros con cabeza de llama, y claramente comprendí que no debía esperar de ellos auxilio alguno. Entonces, como una magnífica nota musical, se insinuó en mi imaginación la idea del inefable reposo que nos espera en la tumba. Llegó suave, furtivamente; creo que necesité un gran rato para apreciarla por completo. Pero en el preciso instante en que mi espíritu comenzaba a sentir claramente esa idea, y a acariciarla, las figuras de los jueces se desvanecieron como por arte de magia; los grandes hachones se redujeron a la nada; sus llamas se apagaron por completo, y sobrevino la negrura de las tinieblas; todas las sensaciones parecieron desaparecer como en una zambullida loca y precipitada del alma en el Hades. Y el Universo fue sólo noche, silencio, inmovilidad.”

EL MONJE

Matthew Gregory Lewis

Lord Byron y el Marqués de Sade la reivindicaron en sus propios libros, André Breton y Antonin Artaud la declararon la describió como “una obra maestra de verdadera pesadilla cuyos elementos generales de corte gótico están condimentados con un cúmulo de rasgos macabros mejor novela gótica de todos los tiempos”. El Monje es un relato terrible y, a la vez, unencendido ataque a la iglesia, a la que Lewis, al igual que sus ilustres fans, despreciaba con saña.

La novela relata el calvario del desdichado monje Ambrosio que, tentado por una doncella que resulta ser el demonio, es condenado a morir en manos de la Inquisición.

LA TORRE DE LOS JOROBADOS

Emilio Carrere

Una de las pocas novelas de tradición gótica de la literatura española, La torre se publicó en 1928, pero sólo de milagro. Como explica Jesús Palacios en el prólogo de su última edición, Carrere era un gran escritor pero también un desastrado. Cuentan que, en el último minuto, envió un manuscrito imposible consistente en una novelita ya publicada y un amasijo de textos incompletos e inconexos. Desesperado, su editor contrató a un negro: Jesús Aragón.

La novela, una conspiración tenebrosa en un Madrid de chulos, señoritos y violeteras, se convirtió en un éxito inmediato para Carrere aunque, al final, era muy poco suya. Veinte años más tarde, Edgar Neville la llevó al cine.

EL HORLA

Guy de Maupassant

“Ha venido aquel que inspiró los primeros terrores de los pueblos primitivos. Aquel que exorcizaban los sacerdotes inquietos y que invocaban los brujos en las noches oscuras, aunque sin verlo todavía. Aquel a quien los presentimientos de los transitorios dueños del mundo adjudicaban formas monstruosas o graciosas de gnomos, espíritus, genios, hadas y duendes. Después de las groseras concepciones del espanto primitivo, hombres más perspicaces han presentido con mayor claridad. Mesmer lo sospechaba, y hace ya diez años que los médicos han descubierto la naturaleza de su poder de manera precisa, antes de que él mismo pudiera ejercerlo. Han jugado con el arma del nuevo Señor, con una facultad misteriosa sobre el alma humana. La han denominado magnetismo, hipnotismo, sugestión… ¡qué sé yo! ¡Los he visto divertirse como niños imprudentes con este terrible poder! ¡Desgraciados de nosotros! ¡Desgraciado del hombre! Ha llegado el… el… ¿cómo se llama?… el… parece que me gritara su nombre y no lo oyese… el… sí… grita… Escucho… ¿cómo?… repite… el… Horla… He oído… el Horla… es él… ¡el Horla… ha llegado!…”

10 comentarios to “Diez relatos para morirse (de miedo)”

  1. valy said

    pz no me gustaron

  2. Anónimo said

    gsh
    ggshhjg

  3. Anónimo said

    meguto mucho

  4. Anónimo said

    q fome y supustamente me devia asustar…?…no me provoco nada ¬¬

  5. aanaaa said

    se supone que deben assutar al contrario me hizo aburrirme me meti equi para investigar miedo y me salgo con aburimiento saahahahabuuuuuu

  6. Anónimo said

    esto es una porqueria no da ni un poquito de miedo !!!

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